1. Consumo directo

La electricidad que consumen sus inquilinos proviene directamente de los paneles solares instalados en el tejado, sin necesidad de inyectarla primero a la red eléctrica pública. Puede vender esta electricidad, consumida directamente por sus inquilinos, a un precio aparte, siempre que sea un 10 % inferior a la tarifa básica de suministro local.

2. Recargo por consumo eléctrico del inquilino

Se trata de una posible bonificación gubernamental por kilovatio-hora de la electricidad generada por su propio sistema solar y consumida por sus inquilinos (consumo directo). Esta bonificación se suma al precio de venta.

3. Margen corriente residual

Si tus paneles solares no generan suficiente electricidad, puedes comprar energía adicional y revenderla a tus inquilinos. Puedes obtener un pequeño margen (la diferencia entre el precio de compra y el de venta) con este excedente de electricidad, de modo que incluso la electricidad que no generaste tú mismo puede proporcionarte ingresos extra.

4. Tarifas básicas

Tarifas fijas que todos los inquilinos pagan por la electricidad, independientemente del consumo (a menudo incluidas en el contrato de suministro eléctrico). Esto proporciona a los proveedores de electricidad (propietarios) ingresos estables y regulares, incluso si el consumo fluctúa.

5. Alimentación a la red

Si se produce más electricidad de la que consumen sus inquilinos, el excedente se inyecta a la red eléctrica pública. Usted recibe un pago fijo del operador de la red por este servicio.